jueves, 21 de febrero de 2008

Contaminacion por Asbesto

Asbesto

El término amianto o asbesto es utilizado para denominar una serie de minerales sumamente fibrosos constituidos por silicatos de hierro, aluminio, magnesio y calcio entre otros. Las distintas formas de amianto pueden pertenecer al grupo de las serpentinas o al grupo de los anfíboles. Dentro del primer grupo se encuentra el crisotilo (amianto blanco); y forman parte del segundo, la crocidolita (amianto azul), la amosita (amianto marrón), la antofilita, la tremolita y la actinolita, entre otros. Las fibras de amianto o asbesto pueden pasar al aire o al agua en forma de fibras simples agregados de fibras o bien agregados de fibras y partículas a causa de la degradación de depósitos naturales o de productos de asbesto manufacturados. Las fibras de diámetro pequeño y las partículas pequeñas pueden permanecer suspendidas en el aire por largo tiempo y ser transportadas largas distancias por el viento y el agua antes de depositarse.
Las fibras de amianto no son degradadas a otros compuestos y permanecerán prácticamente inalteradas por largo tiempo.
Presencia del amianto en edificios
La presencia de amianto en edificios puede tener un doble origen: Porque el edificio se construyó o reparó en su momento empleando amianto o materiales que lo contienen o porque se han introducido materiales conteniendo amianto en edificios nuevos. Determinar la presencia o no de amianto en los edificios es fundamental para la salud de los trabajadores que lo ocupen, pero sobretodo para los que intervengan en su reparación, remodelación o derribo por la elevada contaminación ambiental que se puede producir al manipular materiales que lo contengan.
Los techos de asbesto-cemento fueron ampliamente usados en Venezuela en aplicaciones de vivienda, industria e institucionales hasta que se prohibió su fabricación hace más de 20 años por demostrarse que el asbesto es cancerígeno. Se empleaban principalmente láminas de 6 1/2 ondas, de 5 1/2 ondas y el Canal 90, que es una lámina pesada de onda alta. Las láminas tenían bajo costo y buena rigidez, pero el techo era pesado, caliente e insalubre, tanto por el factor cancerígeno como porque desarrollaba moho; además, los techos viejos de asbesto se vuelven muy frágiles y peligrosos, tanto para el personal de mantenimiento que tenga que subir al techo como por las posibilidades de que en un ventarrón se parta y caiga una lámina.
Se considera que, actualmente, el riesgo más elevado de exposición a amianto es el de los trabajadores que participan en tareas de desamiantado y el de los que, durante su trabajo, encuentran amianto de improviso, en particular en el mantenimiento y reparación de edificios, fábricas, buques y trenes.
Variedades más importantes de amianto usadas en la construcción
El crisotilo ha venido siendo la forma más utilizada en la industria y en la construcción y representa el 95% de la producción mundial. Le siguen en importancia la crocidolita y la amosita, teniendo un uso muy limitado la antofilita, la tremolita y la actinolita.
El amianto se utiliza en la construcción con diferentes aplicaciones, las más corrientes de las cuales se citan a continuación.

· Trenzado, para aislar tuberías.

· En placas acústicas, para aislamiento sonoro.

· En placas onduladas de fibrocemento, para techos y cubrimiento de superficies.

· Fibras puras, utilizadas como aislante para llenar cámaras de aire de paredes, techos y puertas cortafuegos.

· En tuberías de alta presión de fibrocemento, para canalizaciones de agua. · En tuberías de fibrocemento, para aguas residuales, bajantes y depósitos de agua.
Enfermedades causadas por la exposición al amianto:
Asbestosis: enfermedad pulmonar crónica grave, causada por la inhalación de partículas de asbesto durante un periodo determinado. El asbesto es un compuesto de silicato fibroso que antes se utilizaba mucho para fortalecer y reforzar materiales de construcción, como aislante y por su elevada resistencia al calor en las superficies sometidas a fricción. Los peligros de la inhalación del polvo del asbesto procedente de estos materiales sólo se detectaron después de que muchos trabajadores hubiesen sufrido la exposición durante años. Esto fue debido a que los cambios pulmonares son muy lentos y los síntomas aparecen entre 20 y 30 años después.
Las partículas de asbesto inhaladas quedan retenidas en los pulmones y no son eliminadas de forma eficaz por la acción limpiadora normal del sistema inmune. Los cristales desencadenan una reacción irritante en los tejidos, y se produce una red de tejido fibroso fino, lo que se conoce como fibrosis intersticial difusa. Esto conduce al engrosamiento y a la formación de cicatrices en los pulmones y a una interferencia progresiva con la difusión de oxígeno hacia la sangre y la salida de dióxido de carbono de ésta —que es la función pulmonar principal. El primer síntoma de la asbestosis es el acortamiento de la respiración, que con el paso del tiempo aparece con esfuerzos cada vez menores. La oxigenación inadecuada de la sangre y la elevación de los niveles de dióxido de carbono desencadenan un reflejo automático de aumento de la frecuencia y profundidad de la respiración. Se produce también un empeoramiento de la tos y una sensación de opresión en el pecho.

La asbestosis puede progresar hacia una insuficiencia respiratoria en la que el aporte de oxígeno es tan pobre que el paciente está jadeante y azul (cianótico), incluso cuando guarda reposo en cama. En esta fase la radiografía de tórax muestra cambios característicos y los extremos de los dedos adquieren el aspecto de palillos de tambor. La fibrosis pulmonar puede conducir a una obstrucción tan severa al paso de la sangre que se produce una lesión cardiaca secundaria conocida como cor pulmonale. El diagnóstico de la asbestosis se basa en una historia de exposición al asbesto, la aparición de los síntomas clínicos característicos, la evidencia radiológica y, en los casos dudosos, la presencia de las fibras de asbesto en las muestras obtenidas mediante lavado o aspiración pulmonar.Desafortunadamente, no existe un tratamiento eficaz y por lo general la enfermedad acorta la vida.
Placas pleurales: Son alteraciones en la pleura, generalmente acusadas por trabajadores que han respirado niveles de amianto bajos. Estos efectos de las placas pleurales sobre la respiración generalmente no son graves.
Mesotelioma: es un cáncer de la pleura o del tejido que envuelve la cavidad abdominal (el peritoneo). Este típo de cáncer producido por el amianto no aparece inmediatamente, sino que se manifiesta después de varios años entre 20 y 40.
Como detectar y evaluar la exposición al amianto:

Cuando los niveles de amianto son bajos pueden medirse en la orina, las heces, líquidos mucosos o en lavados pulmonares de la población general. Los niveles mayores que el promedio de fibras de asbesto en tejidos pueden confirmar la exposición, pero no pueden predecir si le afectará la salud.

Para evaluar si los riesgos de contaminación por amianto provienen de un edificio se debe buscar información a partir de los planos originales del proyecto y considerar la posibilidad de la utilización de amianto durante la construcción del edificio. Se debe considerar que esto dependerá de la época de construcción y de los hábitos de construcción de la zona. También debe valorarse la posibilidad que se haya utilizado amianto directamente o bien materiales que lo contengan.Si no se puede descartar la presencia de amianto, para poder evaluar adecuadamente el riesgo de exposición, debería conocerse al máximo las áreas susceptibles de su presencia o de productos que lo pudieran contener.

Cuando el amianto se halla en zonas superficiales, es posible que con el paso del tiempo, o debido a daños sufridos (humedades, desgastes) por el material que lo protege o aglomera, puede pasar al ambiente.

También debe comprobarse si se ha utilizado el amianto en conducciones y depósitos (incorporado en el fibrocemento) o como aislante en conductos del aire acondicionado.
Por último lugar, es necesario comprobar que no se ha utilizado el amianto como elemento decorativo.

Finalmente, en quinto lugar, es necesario saber si existe en algún lugar del edificio almacenamiento de amianto. Este aspecto es relativamente frecuente en edificios de tipo industrial y laboratorios.
Materiales alternativos al amianto

Como sustitutivos de las fibras de amianto se han desarrollado productos alternativos que se pueden dividir en tres grupos:

Grupo A: Fibras minerales artificiales (FMA): las lanas aislantes, como las de vidrio, minerales, de roca y de escoria, y las fibras refractarias, como las cerámicas.

Grupo B: Fibras orgánicas sintéticas, fibras de carbón y fibras de acero.

Grupo C: Fibras orgánicas naturales como el yute, el bambú y el esparto.

1 comentario:

Mega_Pharm dijo...

El asbesto es considerado una de las sustancias más cancerígenas dentro del ambiente laboral. Este es el causante de la asbestosis que pertenece al grupo de enfermedades de la neumoconiosis que afectan al sistema respiratorio. Está comprobado que el asbesto es un factor de riesgo causante del cáncer de pulmón. En esta pagina http://www.findrxonline.com indican que el asbesto se encuentra en nuestros hogares, en azulejos y baldosas.